Castillito de naipes

Haciendo memoria, no tengo recuerdos de haber logrado erigir alguna vez un castillo de naipes. Que haya durado, al menos, hasta haberlo terminado. Estas cosas de equilibrio y precisión no son mi fuerte. Enhebrar agujas, pintar con buen pulso, maquillar un ojo con delineador líquido, dibujar con un patrón, tejer, son cosas que definitivamente NO me salen. Amo las cosas bellas e imperfectas, porque creo que es de la única forma en que puedo llevarlas a cabo.

Mi vida entera parece haber tomado la forma de un castillito de naipes.

Tanto los vientos de la región de Mundo Ce como las inclemencias del país en que lo ubicamos están haciendo peligrar este castillito. Inestabilidad emocional, sin llanto pero presente; economía fluctuante, especulaciones de todo tipo sobre lo que sucederá o no; nuevos miembros en la familia, posibles mudanzas, aire enrarecido entre parientes; borradores del futuro manchados con café, en el que los pasos a seguir tienen la tinta tan corrida que se han vuelto casi ilegibles.

Es raro, es incómodo, sentir que todo puede caer con sólo un movimiento.

Como seguramente habrán notado si es que me leen regularmente, cuando reflexiono de esta manera trato de llegar a una conclusión. Enfocar los conceptos a una idea que busque solucionar o, al menos, serenar la situación que catalizo por acá. Esta vez me temo que no puedo hacerlo, ya que no encuentro un punto de partida para empezar a construir un castillo con piedras en vez de naipes; con cemento, en vez de equilibrio.

Pero… aayyyy… lo quiero intentar :$

¿Son acaso mis deseos, mis metas, el punto de partida? Mmm. Ahora que lo pienso mejor… sí. Es preciso saber qué queremos. De esta forma podemos empezar a trazar cómo queremos lograrlo. Ay, es tan complicado encima saber lo que uno quiere…

Hay muchas cosas que quiero, sí… lo que me cuesta es discernir qué cosas son las que me pueden llenar de verdad y las que son meros caprichos (algunos muy intensos, pero caprichos al fin). Qué cosas me van a hacer mejor persona y cuáles me van a dejar igual o quizás peor que ahora. Mafalda ya lo dijo, nadie es buen Sherlock Holmes de sí mismo…

Bueno, en el supuesto caso que uno logre autointerpretarse lo suficiente como para decir ‘quiero ésto, ésto y ésto de la vida’, después hay que pensar en qué tenemos a mano para obtener el éxito. ¿Tenemos plata? ¿tenemos talento? ¿tenemos… contactos? ¿tenemos paciencia? ¿tenemos temple, ética, inteligencia sobrehumana, sensibilidad, una victorinox, una pc con lectograbadora de dvd? ¿QUÉ TENEMOS? ¿PARA QUÉ nos sirve eso que tenemos? Ésta última pregunta es muy importante. Mucha gente se hunde pensando en lo que no tiene en vez de fijarse en lo que sí tiene. Hay que extirparse esa anti-idea, ya que no suele conducir a buen puerto.

Les agradezco por haber llegado hasta acá, y espero que gracias a este texto, escrito en el naufragio de mi mente y corazón confundidos por su propia naturaleza, hayan encontrado algo de sabiduría.

=D

PD (que nada que ver): en cualquier momento los sorprendo con un video/audio mío mostrándoles algo de lo que sé hacer.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s