Ce, unplugged

Aún cuando nuestros rollos mentales se vuelven laberintos indescifrables,  una fuerza oculta se encarga de detener la confusión reinante, aunque sea por unos momentos.

Una parsimonia -no confundir con tedio- se apodera súbitamente de tu cabeza, al tiempo que sentís el calor del sol rozando tus hombros, la humedad del pasto acariciando las plantas de tus pies y la belleza del paisaje conquistando tus retinas.

Con la mirada fija, lejos, allá donde los árboles se escapan, mientras una brisa tibia te peina a su criterio, es cuando caés en la cuenta de que vivimos corriendo tras una paz que nos está palpando el hombro a cada instante.

Anuncios

Un comentario en “Ce, unplugged

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s