Paciencia

Quien pide paciencia a los cielos ha de saber que ésta aparecerá al final de un tramo del camino lleno de obstáculos y pruebas a sortear.

Después no digan que no les avisé.

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Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Mario Benedetti

No quisiera cometer la tontería (a veces, careteada) de acordarme de los genios sólo cuando nos dejan. Encontré este poema en el foro, en un thread homenaje al autor de ese poemazo que puse arriba, y me sorprendió. Nunca lo había leído, y me parece de una pureza y una calidez que pocas veces he visto, ni siquiera en uno de esos elevados y barrocos textos con metáforas cuasi imposibles de interpretar. Supongo que era su estilo y su magia, ponerle las palabras justas a los suspiros de los enamorados del amor, de la vida y de todo lo que vale la pena. Hoy me quedo con estas palabras, pero no serán las únicas. La genialidad original está cada vez más escondida, y una vez que se encuentra, se la debe abrazar y saborear.

Besotes.

Ya quisieras, Ce

Soñé que incursionaba en el violín, y que era buenísima, aún sin haberme acercado jamás a un instrumento como ése.

Cuando abrí las persianas de Mundo Ce no sabía si entristecerme por la risa burlona de la realidad o ponerme a averiguar si entre mis conocidos hay alguien que tenga un violín como para terminar de despertarme de mi sueño… o bien continuar en él.

Trampas para la excelencia marca Acme

Nunca busco la perfección porque reconozco su inexistencia. Lo que busco es la excelencia.

Hoy le tocó el turno al canto. He grabado algo. No es sobresaliente ni mucho menos excelente, pero está un pasito más cerca que antes de llegar a esa excelencia. Como cuando el Coyote preparaba una trampa que casi, casi funciona para atrapar al malnacido escurridizo ése del Correcaminos. Ese pasito me puso contenta… y me ha hecho reír en mis intentos (infructuosos…) de dominar el Sony Acid Pro. Evidentemente hay que saber un poco antes de toquetear perillitas y botoncitos virtuales, si se quiere mejorar lo hecho.

Basta de cháchara: Hurt (Christina Aguilera) – Cover por Ceciliette

Fuera de tempo, sonido saturado, se podría hablar de un desastre. Pero como diría Kelly Clarkson, es un hermoso desastre. Un hermoso desastre que puede dar lugar a algo verdaderamente excelente en el futuro.

Usen auriculares, o volumen bajo. Tengan a bien no ignorar mis consejos.

Besos a quienes los merezcan, y sí, espero sus llamados, señores ejecutivos de las compañías disqueras… (?)

Procrastination

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

Está bien, señor autor del proverbio: inyécteme un poco de taurina y cafeína, y seguiré su consejo con mucho gusto y placer.

Procrastination es un concepto que adquirí hace unos meses gracias al frondoso conocimiento de mi amigo David. Describe la situación de evitar hacer aquello que tenemos asignado por conservar la mera comodidad del ocio. Puede que tenga consecuencias negativas. Mas lo cómodo suele tener prioridad en aquellas almas poco apremiadas por la necesidad, o bien con poco control jerárquico.

Después de algunos días de actividad intensa en el trabajo, las tareas urgentes cesaron y el querer descansar de las mismas me llevó a un estado agudo de procrastination (no estoy muy segura de usar mi traducción de la palabra al español). Llevo horas de ocio sostenido junto con una sensación horrible de “me estoy olvidando de algo importante”. Ni siquiera haciendo un listado de tareas o asuntos a los que tengo que prestar atención encuentro esa supuesta urgencia olvidada. Lo más probable es que no exista y tenga todo bajo control, con los plazos en vista y mi parte de la labor hecha. Lo no urgente puede esperar. Sigo cansada por el trajín, muy cansada. Al mismo tiempo lo extraño, ya que las horas se pasan más despacio. ¿Gataflorismo laboral? Casi con seguridad.

Lo cierto es que aunque the procrastination es una realidad muy palpable en Mundo Ce, tendrá su sopapo aleccionador durante el invierno, con la llegada de los libros de texto y las nuevas obligaciones académicas felizmente autoimpuestas (pero impulsadas por personas queridas o con una buena dosis de objetividad).

Si alguno es un procrastinator, no tenga miedo de levantar la mano; todos pasamos por esa etapa en algún momento de nuestra vida. 😀

Besotes.