Léame

El pecho está nervioso.

Bullen las cosas de siempre, las que en sí lo mantienen vivo, pero hay otras que son mucho más ruidosas, que se hacen notar por encima de lo visceral, de los jugos y de las carnes.

No sé si son palabras, no sé si son notas, no sé si es un chorro de locura que se sale a borbotones de entre los pensamientos, no sé si son deseos contenidos, no sé hacia dónde apuntan.
No me conozco tanto, no me sé calibrar, no me sé leer.
Por momentos siento que me desvanecería sin una interpretación certera de qué me está sucediendo, pero tengo miedo que en el momento en que efectivamente me entienda todo esto se detenga, y mi pasión se convierta en rutina, y la rutina en muerte. Y morir dos veces en la misma vida, es lo que se dice, un exceso.

Anuncios