La sangre harta y el porqué ausente

No hay palabra o frase capaz de romper la barrera entre su despliegue y la nada que impera cuando no lo hace. No hay actos premeditados que lo dobleguen. No hay sonido ni fragancia que lo materialice.

 

Nunca hubo método válido para hacer suceder al amor.

 

Ahora que lo sé, sigue sin ser fácil. Trago saliva. Lo sé, pero no lo entiendo. No entiendo esta realidad que no te contiene. No entiendo por qué te conocí, por qué todo. La sangre camina en círculos adentro mío, harta, amarga, pidiéndome explicaciones. Dirección. Objetivo. Finalidad.

 

Quiero mi porqué. O, en su defecto, a vos.

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