Modelando por un sueño

Si cinco años atrás alguien me paraba por la calle y me preguntaba ‘¿qué te parece si te sacamos unas fotos?’ yo probablemente hubiera estallado en una carcajada sonora, y una vez hubiera evacuado toda la risa de mi ser, hubiera respondido ‘no, ni a palos’.

Hoy tuve mi tercera sesión fotográfica del año 😛 y debo decir que superó mis expectativas.

Este tipo de cosas me reconcilian con mi aspecto. Soy mujer, y es sabido que las mujeres somos algo quisquillosas con nuestra imagen… y muchas veces nos sentimos disconformes con ella. Toda mi adolescencia me sentí bastannnnte mujer, pero sólo por haber cumplido con esas dos premisas que mencioné, nada de tener un físico privilegiado (aclaro que hablo solamente del aspecto, gracias a Dios tengo todas mis extremidades y órganos funcionando a la perfección, jajaja!).

Hoy por hoy, la cosa cambió; traté de pulir mi aspecto y mi valoración sobre él, y voy obteniendo resultados positivos. La actitud tiene mucho que ver, gente.  Pero no hay que dejar de lado las demás cosas que nos constituyen. Somos un todo, somos mente, espíritu y cuerpo. Para funcionar en armonía debemos optimizar cada parte de ese todo. Y no es una tarea fácil.

No obstante, por algún lado hay que empezar. Y les digo, si ser modelo de fotos una vez cada tanto los hace sentirse un poquitito mejor con ustedes mismos, háganlo.

Les mando un beso y un ‘gracias por pasar, vuelva prontos’ ^^